Este volcán que domina Quito es muy conocido por sus manifestaciones, que algunas veces han llenado el cielo de cenizas. Su cráter presenta permanentemente signos de su actividad: fumarolas, depósitos de azufre y agua hirviente. Por la mañana llegaremos al refugio del Pichincha a 2 horas de carretera. Desde ahí caminaremos a pie en dirección al cráter (un km y medio de diámetro y 700 m de profundidad) y después a su cumbre principal. Desde este punto la vista panorámica de todos los volcanes del país es impresionante. - De 2 a 4 horas de caminata -. |